jueves, 29 de septiembre de 2011
Mezcla
La penumbra que me asola, es el silencio del mudo. La oscuridad del mundo hipócrita, es el grito del incomprendido. El laberinto de la mente para encontrar una salida, una solución, un escapismo acelerado antes del final fatal.
Anhelo expresar aquello que he vivido, aquello que he callado, aquello que he visto y oído. Aquello que me perturba sin dejar un rastro de su estada.
Parecía que mi rostro hierático era el sujeto para ser el títere de aquellos que, con sus garras, acuden a mi destrucción. Pareció que mi vida, era objeto con el cual se podía jugar.
Yo era la figura de cristal, frágil y débil, que nunca se rompía por más golpes que se le daran. Estaba siempre perfecta, inmóvil, pero las grietas de su corazón, cada vez más grandes y profundas, que, un día se rompieron, y con ella, la frágil vida, que en mil pedazos restó. Abandonada en un rincón, allí se quedó. Distante, solitaria, pero sonriendo, como siempre.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Yo Misma en el Tiempo
No podría imaginar mi vida sin ser esta misma. Es imperfecta, perversa y mentirosa. Tantos secretos hay, tantos susurros y delirios se esconden, pero que bella es mi vida. Que bellos son mis recuerdos. Que dolor causan mis heridas, que satisfacción al cicatrizarlas con tus palabras…
Qué temor para perderte, para no sentirte, para poder comprenderte… Qué misterio sería no tenerte, que loca vida sería no conocerte… Qué delirios horrorosos serían mis días sin ti.
Sin tu voz, sin tus palabras, sin tus sonrisas, sin tus ausencias…
viernes, 23 de septiembre de 2011
Sueño
Eres el sueño del delirio, con tu dulce apariencia. Eres el nido de mi amor, entre ramajes espesos. Eres una imagen constante y purgativa.
¿Y qué miran tus ojos? ¿Qué deseo deleitan? No tiene nombre el innombrable. No tiene voz el mudo. No tiene alma el cadáver. No tiene vida mi sentido sin ti.
Es lujuria tu pensamiento, es sombría y fría tu ausencia.
martes, 20 de septiembre de 2011
Comenzar desde un Nada
No hay principio, espero sin saber el final. Soy inerte, soy cadáver. ¡Qué triste ésta vida tan espesa! ¡Qué rencores inminentes saldrán a la luz!
Miro tus ojos puros. La luz del sol aún más los aclara. Qué nítidos, qué tiernos… qué sinfín de bondad, sin embargo, ¿qué es este gusano putrefacto que me consume, me mutila a pedazos a carne viva, sin yo
Hay muchas cosas que no me satisfacen, pero otras, que llenan un vacío muy grande. Uno de ellos eres tú… eres mi placer y mi satisfacción. Yo no soy más que un hueco oscuro; consumido, demacrado, demasiado abandonado. Soy el hueco del amor, el hueco del rencor… qué pareja más unida…y a la vez, que odiosa.
Te amo, a la vez te odio; es un equilibrio extraño. Te amo, porque eres una razón, una palabra humilde, un consejo, una frase sin sentido en un momento ilógico, eres una inspiración, un arcoíris… eres la melodía que me ayuda a recordarte.
A la vez, te odio… no, no a ti… eso nunca. Odio que jamás pueda conocerte porque no tengo el derecho natural a hacerlo. Odio no poder decirte todo aquello que pienso mientras hablo contigo, odio sonreír tanto y, no poder decir lo que de verdad quiero… Son tantas cosas, tantos momentos… tantas vivencias…Odio mi propio odio.
Pero hay tanto que no sabemos de ambos, que ni siquiera queda tiempo para averiguarlo. Aunque… quiero que sepas que te he amado, que te amo, y que siempre te amaré. Siendo un desconocido, eres precioso, impoluto y mágico.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Perderte
Esperaba palabras, pocas o muchas, sólo palabras. El dolor es el conocerte, el amarte, pero no poder hablarte. Qué duro es observarte, teniéndote enfrente, sólidamente, y a la vez, que me consuma el dolor…
Sigo aferrándome a un ser, pero no eres tú. Amo tu pasado, amo todo aquello que sitúo en un lugar y en un tiempo. Amo las palabras o mi nombre siendo pronunciado, pero, ¿ahora qué quedó? Dime, ¿qué hay ahora?
Súmmum silencio nutre mi entorno. Súmmum tristeza rehúye mi sonrisa. Lágrimas, demasiadas lágrimas discretas surgen. Sangres, demasiadas sangres derrocha mi cuerpo.
Necesito que me despiertes de este sueño inocente. Necesito oír tu voz, hablándome, siendo mía… Tantas veces me mirabas discretamente a los ojos. Tantas veces has esperado que acuda a ti. Tantas veces me has sometido al dolor en un sin pensar… Voy a perderte.
sábado, 17 de septiembre de 2011
Recuerdos de un Tú
Recuerdo dulce, sinfonía en vano. Estoy durmiendo en silencio. Sola, sobre hielo y fuego. Me consumen las dos almas, me atormentan los dos cuerpos. Soy dos almas en un mismo presente. Soy un recuerdo del tú, soy la pérdida del yo.
Es mi sueño ésta vida mísera, estoy llamando tu nombre. Nombre que es el único que no vacía mi vida.
El recuerdo de tus ojos, el suspiro de tu alma, tu voz con mi mención. ¿Qué más podría pedir yo que no me olvidarás? El ayer el feliz, el presente el infeliz. ¿Dónde paras alma mía? ¿Dónde mueres sin mi amor?
Hasta ahora, en el paisaje, el infinito jamás fue tan eterno. El viaje que consume mi cuerpo, es el deseo de encontrarte. Abrázame, aprieta mi cuerpo. Sola, demasiado sola entre la multitud. Tú me comprendes, ¿acaso has muerto? No te siento cerca, ¿Dónde paras alma mía? ¿Dónde mueres sin mi amor? Y jurar una y otra vez, jamás olvidaré tu rostro bello, tus palabras del consejo...
lunes, 12 de septiembre de 2011
Rutinas Extravagantes
Lo más intenso fue tu mirada y, en la penumbra, ahí estaban los impedimentos para amar. Después de tanto, hay algo; bello, pequeño… sí, extraño…
Tu voz, sólo tu voz. Sé quién eres, sé que me quieres. Suspiro tu nombre, lato tu recuerdo, veo tu imagen una y otra vez. No sé si estás o no, pero demasiado te estoy sintiendo.
La mañana tenue y fría de este septiembre impreciso, es la sinfonía del verte. Pero, un segundo de mi vida, un segundo… mi corazón mutilado… deja de amar y ve la realidad. No hay nada más perfecto que tú.
Tú y yo, nunca seremos un tú y yo. Pero, el cúmulo de mi nombre en tu voz, mi pasotismo simulado… ¡Cuánto tiempo desperdiciado! ¡Cuántos momentos inoportunos y sin razón!
¿Por qué un día tuviste que mirarme? ¿Por qué de pronto me recuerdas? Dime, ¿por qué?
jueves, 8 de septiembre de 2011
Aroma
Y es el olor, el olor a nada el que me recordaba a él. Entre los silencios, miles de susurros se apoderaban del ambiente.
Tiempos pasados y presentes se mezclaban en el espacio, como intensa sinfonía que obstruye el pensamiento. Mi mente huía del razonar, huía del recordar. ¿Dónde estás tú?
¿Recuerdas años atrás, solos tú y yo, en ese lugar, en ese momento?… Llovía, tenuemente. Desde entonces, sí, ha llovido muchas veces. Yo caminaba, sí, desde entonces he dado millones de pasos. Pero, ¿qué hay de nuestro amar?
Es extraño pensar que vivimos alejados, el uno del otro. Que ni compartimos los días, las palabras o las miradas, pero… ¿por qué después de tantos años, seguimos recordándonos? Aunque hoy haya vuelto a aquél lugar, aunque tú no estés; sigo sintiéndote, como si me rozaras con una suave caricia mis espaldas.
viernes, 12 de agosto de 2011
Asesinato
Puedes romper todo lo que soy, como un frágil cristal, pero los pedazos rotos se llevaran tu sangre. Puedes romper mis palabras del papel, pero no las olvidarás jamás. Puedes corromper el silencio de mi ataúd, pero jamás podrás volver a matarme. Puedes saborear mi muerte, mi sangre y mi cadáver, pero te juro que un día te pudrirás en la oscuridad, mientras, yo libre, podré gozar de los remordimientos que poco a poco te consumirán como el final que me diste.
Aunque soy cadáver sin corazón, porque cuando me mataste, me mutilaste y me dejaste sin él, no voy a descansar hasta encontrarlo.
Me has arrebatado aquello que amaba, aquello que quería, aquello que era. Me has arrebatado mi vida, mis sueños, y las personas, que, aunque tú no conoces, ya odias.
Has introducido mi alma en su infierno. Ahora te gusta ser yo, y gozar de todo aquello que no podías ser si yo estaba allí. Ahora, soy un caramelo dulce, pero en tu interior, no seré más que veneno. Te lo prometo.
Recuerda: Nadie, absolutamente nadie me volverá jamás a herir como tú lo has hecho, y esto no voy a olvidarlo, ni viva, ni muerta.
lunes, 18 de julio de 2011
La Chica Del Acantilado No Quería Suicidarse
Le acuchillaban los recuerdos, le castigaban las ausencias. La chica del miedo a la que todos rehuían, la chica que no sabía si vivir o morir. ¿Qué le pasa a la chica del acantilado, que esa brisa acuchilla su bello rostro? ¿Por qué esa dama preciosa desea morir?
La apariencia es el propio engaño. Mis ojos ven aquello que no deben y juzgan, una vez más, clavando mil puñales es su débil corazón. ¿Y por qué nadie me ama? – Susurraba su dulce voz. ¿Por qué todos me juzgan, antes de que mi propio yo se juzgue a sí mismo? Sólo he cometido, mi propio homicidio, el asesinato de mi interior… ¿Por qué, por eso, nadie me condena? ¿Por qué debo castigarme a mí misma? ¿Por qué?
Repercutía su voz en cada rincón del acantilado. Y me juzgan, una vez más, por aquello que no quería hacer. Todos me juzgan por no haber sido como ellos. Todos son el complot social que sutilmente me asesinan, y yo, digna, estoy aquí, esperando a que el compañero que me trajo a este infierno, me devuelva a aquello cuyo jamás debí salir.
Esa chica lloraba, lloraba mucho. Estaba tan desesperada que con cada una de sus ascendentes preguntas, de sus gritos y desesperaciones, lanzaba a ese bello mar, profundos poemas que nadie nunca jamás había entendido. Versos al aire, por miedo a ser desvelados.
Sangres resbalaban en medio de su blanca y fina piel. Lágrimas de caminos retorcidos en sus mejillas. Susurros de amores jamás comprendidos.
¿Por qué, chica, te siento tan adentro? ¿Por qué, soy tan infeliz? ¿Por qué, dime por qué estoy llorando con tus ojos? ¿Por qué, ahora, soy la dueña de tu cuerpo?… Dime, princesa, ¿por qué estoy al borde de un acantilado con mis pies inseguros? ¿Por qué? Porque esa chica soy yo.
jueves, 14 de julio de 2011
Muertos Presentes
Hojas de cristal acompañan los débiles árboles que pronto caerán. Susurra el viento entre ellas, mientras, algunas mueren. Vuelvo a presenciar el derribo de mis recuerdos; el presente los elimina y los destroza. El tiempo mutila mi cuerpo lentamente como el trance inerte de las hojas al topar con el áspero suelo, su cementerio perpetuo.
Si los humanos derrumban mis recuerdos que se mantenían en esas paredes, estoy loca al crearme imágenes que ahora, ya no existen.
Pensamos en edificios, lugares, parajes… personas que desaparecen de pronto y que jamás volveremos a ver. Es un delirio, pues, crearte la imagen en la mente, es un engaño, una irrealidad, no es nada.
¿Dónde restan las vivencias, las voces, las palabras… las lágrimas? ¿Dónde quedas tú, vida inerte?
Querría volver a visitar los huesos de tu tumba, porque aún no creo, después de tantos años, que ya no estés…pero aun así… ¿Por qué sigues a mi lado? ¿Por qué aún oigo tus palabras, tus susurros y tus momentos?
La fortaleza humana no es saber defenderse del mayor de los peligros, sino integrarlo como un peligro… teniendo miedo, mucho miedo.
jueves, 30 de junio de 2011
Secretos Míos
Era sueño gozar de ti. Era una tortura aceptar tu muerte. Era sueño la fantasía de tenerte, es matadora la realidad. No estás, no vives, no respiras.
Todos mis amados fallecieron. Todos mis anhelos se escondieron detrás este dolor. Voces ásperas me encaminan hacia tu presencia. Todos y cada uno de estos pasadizos que has pisado durante tantos años, ahora son polvo y cenizas. Ahora, son tus huesos.
Oscuridad, fría oscuridad. Cierro los ojos, y estás tan cerca… aún puedo oler tu perfume, tu latido, tu respiración habitualmente entrecortada. Hay, aunque sea poco, algo de ti. Hay, aún, recuerdos de ti, en mi cabeza.
Sólo yo te recuerdo, porque te he vivido más que nadie. Solamente, ahora soy yo la que sé qué hemos vivido tú y yo.
Cuando el morir me penetre, no seremos más que desconocidos en esta historia física, pero amantes olvidados, inexistentes. Seremos parte del loco. Seremos parte de una mente que decida relatar una historia inventada. El amor, como tal, habrá muerto, porque no habrá constancia. Se ha perdido una vida, ¿quién llora por ella? Millones de personas hay en este mundo. El conjunto es todo, el individuo nada.
Somos ignorados. El morir no es más que una cifra menos de largos porcentajes, o de medidas de población… Cuando uno muere, no es más que el asqueroso y putrefacto cadáver que nadie desea.
Ahora soy yo, pobre esclava que almacena un nada en su mente. Guardo el secreto de tu vida, y el de tu muerte. Guardo la realidad del saber que no estás. Guardo el pasado de revivir, con privilegio, tu sonrisa. Guardo… la felicidad de haberte conocido, y el dolor persistente de haberte perdido.
lunes, 27 de junio de 2011
Extraño
Recuerdos de lo que fue. Mañanas espesas y confusas que solamente conducen a la misma duda… ¿Dónde encontrar el más fiel amor? ¿Cómo encontrarte?
Paisajes con follajes espesos, de nieblas que persisten, de humedades que se adentran tanto en mí, que provocan grandes tristezas en mi piel muerta. Ya puede llorar todo de mí… Mis lágrimas lloran, pero mi alma, disecada está, del agua de tu recuerdo. ¿Dónde encontrarte?
Sólo soy una pequeña parte definida de un mundo abstracto, indefinido. Sólo soy una herida de un inmenso dolor. Vivo mi vida por vivirla; sin motivación, sin emoción. Sólo con el remordimiento y la desesperación.
¿Dónde encontrarte? ¿Realmente existes?
Demasiados errores tal vez cometí, demasiadas palabras herméticas escuchadas que jamás entendí. ¡No me molestes! Estoy velando el cadáver de mi corazón roto, que en mis manos, espera la fecha de su funeral. Tantos odios con incertidumbre que me acechan… ¡Cuántos asesinos a espaldas! Tan pocas las personas como tú, que me permiten plantearme mi condición como mortal.
Tú… eres ley, tú… eres razón. Tú eres la filosofía propia de mis por qué. Tú… eres la respuesta a tanto dolor pasado, eres creación del presente, y del futuro sin temor.
Es tu sonrisa, tus gestos, tu armonía. Eres el ser extraño y misterioso que convive a mi lado recordándome constantemente quién soy, qué vivo, qué quiero, qué amo. Gracias, por aparecer un día del nada, y regalarme más tiempo de felicidad en esta vida tan poco alegre.
Silay Alkma
domingo, 19 de junio de 2011
Pasado, Pasado
Mañana, no existe para mí el mañana. Hace poco, me alejé de ti, y tantas son las excusas que brotan en mi mente, que aún provocan que seas más inalcanzable.
Muchos te verán, muchos podrán escucharte o ignorarte, yo no. Me agonizaré con este dolor sólo manteniendo mi existencia con tu nostálgico recuerdo, con tu imagen acompañada con el sinfín de palabras intercambiadas.
Qué vacío provocas en mí… Tu viveza roza mi rostro, lo abofetea, lo hiere. Tus manos cogen mis lágrimas y me las devuelven para no perderlas. Tu voz coge mis palabras y me recuerda todo aquello que no quiero recordar.
Palabras, tus amadas palabras. ¿Dónde huérfanas se encuentran? No quiero oír las mías en tu voz. Tú, eres tu mismo. Yo soy todo cuanto te rodea.
Gracias a ti, vivo unificada a esta vida. Eres el apoyo, aunque a veces hiriente, más decente que he tenido. Eres el ser que llena mi tristeza de algo, lo que quiera que sea. Soledad e incomprensión, palabras que muy bien comprendes, pero poco entiendes.
Ahora… nunca, nunca podré olvidarme de ti. No podré olvidarme de tus razonamientos, de tus reacciones, de tus sonrisas, de tus preocupaciones…
Eres todo de mí; creador de mi futuro, mantenedor de mi presente, borrador de mi pasado. Puedes herirme miles y miles de veces, que jamás lo recordaré… porque no existe el pasado, porque ha pasado.
Aunque ahora sé que no voy a verte, se me encoge el corazón, no me preguntes el por qué. Quizá… ¿seguirás pensando en mí? Quién sabe…
Silay Alkma
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